Tarta mousse de fresa y nata

Estamos en temporada de fresas, por eso hoy os presentamos una estupenda versión de las fresas con nata de toda la vida. El sabor es auténtico, pero además le añadimos la textura suave y cremosa de la mousse y una pinta muy muy vistosa.

Para hacer esta tarta hemos usado dos moldes de diferentes tamaños para así poder conseguir ese efecto, la mousse de nata queda escondida dentro de la mousse de fresa. Nos encanta el resultado! No os asustéis por lo largo de la receta, tiene muchos pasos, pero nada complicados. Además he intentado explicarlos lo mejor posible y por eso me he extendido. Así que por ella!!!

Con unos ingredientes tan sencillos y baratos… ¿Quien se puede resistir a hacerla?

Tarta mousse de fresa y nata

Autor: Asu

Preparación: 2h + 2h enfriado
  Raciones: 8 raciones
⥯  Dificultad: media

Ingredientes

  • Para la base

100 gr galletas tipo digestive
40 gr mantequilla a temperatura ambiente

  • Para la mousse de nata

300 ml de nata para montar
100 gr de azúcar
1 yogur natural azucarado
3 hojas de gelatina neutra

  • Para la mousse de fresas

300 gr de  fresas
120 gr de azúcar
zumo de 1/2 limón
300 ml de nata
1 yogur natural azucarado
4 hojas de gelatina neutra

  • Para decorar

fresas en láminas (cantidad al gusto)
brillo para tartas o almibar

Receta

Para hacer esta receta nos tenemos que organizar, es fácil, pero se hace por partes, puesto que hay que dejar que enfríe 2 veces durante el proceso. Dejad hueco en el congelador para meter la tarta, así el proceso de enfriado será más rápido. Lo primero que tenemos que hacer es elegir dos moldes redondos desmontables de distinto diámetro. De esta manera conseguiremos el efecto que estamos buscando, esconder la mousse de nata dentro de la de fresas. Yo uso uno de 20 cm y otro de 23 cm. Una vez  aclarado ésto, empecemos.

Primero la base.

La mantequilla tiene que estar a punto de pomada. Si no la tenemos así le podemos dar un golpe de microondas. Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla hasta que se integre bien. Con ésto forraremos la base del  molde pequeño. Dejamos en la nevera.

Mousse de nata. 

Empezaremos hidratando la gelatina, sumergiéndola en un bol con agua fría durante al menos 5 minutos.

De los 300 ml de nata separamos un poco en un vaso, unos dos dedos. Calentamos esta nata y después le añadimos la gelatina bien escurrida, disolvemos. El resto de la nata la batimos con el azúcar. Una vez esté montada, añadimos el yogur y lo integramos con movimientos envolventes.

Ahora cogemos un par de cucharadas grandes de nata montada y las añadimos a la nata templada con la gelatina, removemos para que se integre bien. Vertemos la mezcla al bol de la nata montada y mezclamos con cuidado de que la nata no se baje, poco poco.

Una vez listo ponemos la mousse de nata en el mold, alisamos la superficie y metemos en el congelador una media hora. Mientras tanto empezamos preparando la siguiente mousse.

Mousse de fresas.

Hidratamos las hojas de gelatina como hemos indicado en la mousse de nata.

Por otro lado,en un cazo troceamos las fresas, añadimos el zumo de limón y 120 gr de azúcar. Ponemos a calentar a fuego medio durante unos 10 minutos para conseguir una mermelada ligera. Después trituramos para tener una crema fina. Ahora añadimos la gelatina bien escurrida y mezclamos para que se disuelva. Dejamos que temple antes de usar.

Empezamos a montar los 300 ml de nata. Cuando esté lista añadimos el yogur y mezclamos con cuidado. Lo único que nos falta es mezclar la nata montada con la crema de fresas. Todo ésto lo haremos de nuevo con movimientos envolventes.

Sacamos el molde pequeño del congelador. Le quitamos el aro y la base. Ponemos nuestra mousse de nata dentro del molde grande, lo centramos bien de manera que quede el mismo espacio al rededor. En la foto anterior lo podéis ver bien.

Vertemos la mousse de fresas sobre la de nata, que está prácticamente congelada, dejando que caiga al rededor. Alisamos la superficie y dejamos de nuevo en el congelador otra media hora.

Decoración.

Laminamos las fresas, o las troceamos como más nos guste, las colocamos sobre la tarta. Pintamos la superficie con un almíbar o un preparado para dar brillo

A  partir de ahora la dejaremos en la nevera un par de horas como mínimo antes de servir. 

Y listo, os va a encantar!!

Sugerencias y consejos:

Es importante a la hora de batir la nata que esté bien fría. El azúcar lo ponemos cuando la nata tenga algo de cuerpo.

Cuando mezclamos algún ingrediente con nata montada lo tenemos que hacer con movimientos envolventes. Ésto es para que la  nata no baje. Se hace con una lengua pastelera, son movimientos circulares suaves, sin batir, de fuera a dentro. Con paciencia se mezclará todo bien y la nata no bajará demasiado.

Otra cosa a tener en cuenta es como trabajar con la gelatina. Siempre se hidrata sumergiéndola en agua fría, y después se disuelve en un líquido caliente.

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