Tarta Unicornio

Hace muchísimo tiempo que teníamos ganas de hacer la Tarta Unicornio. Es una monada que inunda las redes sociales pero que hasta ahora no habíamos tenido la oportunidad de hacer. La ocasión ha llegado con el cumpleaños de nuestro amigo Oier, que cumple su primer añito, y a su mami
le hacía mucha ilusión que fuese esta tarta la protagonista de su primera fiesta de cumpleaños. Y la verdad, a nosotras nos ha encantado poder hacerla, ha sido laborioso pero divertido, y el resultado, aunque no perfecto, nos ha gustado para ser la primera vez.

Y eso es lo que venimos a contaros hoy. Resulta que cuando encuentras estas tartas por internet tan bonitas y perfectas piensas que no debe de ser muy complicado hacerlas. En nuestra cabeza todo estaba pensado, en nuestra cabeza era perfecta, y desde luego eso era lo que queríamos conseguir. Pero cuando te pones a hacerla van surgiendo los problemas, aquellas cosas con las que no contabas o aquellas que aun sabiendo que podían dar algún problemilla nos pusieron de los nervios…

Y de eso va el post de hoy, queremos contaros desde nuestra experiencia como hicimos nuestra Tarta Unicornio Imperfecta (y a mucha honra), los problemas que nos encontramos y como los solucionamos, aquello que se suponía que tenia que ser y no fue…Para nosotras también ha sido la primera vez, es por eso que os queremos animar a que la hagáis, no tengáis miedo a que quede mal, la haréis genial, es divertido y gratificante, y aunque os quede más o menos «perfecta» será vuestra tarta unicornio. Os saldrá preciosa, y por supuesto deliciosa, eso seguro 😉

Nosotras podemos!!

*En Instagram tenemos un Stories destacado donde veréis todo el proceso de elaboración de la tarta. No os lo pedáis porque os ayudará mucho. Si no nos seguís animaros a hacerlo, es nuestra red social más activa 😉

Tarta Unicornio

Preparación:-
Raciones: 12
Dificultad: media-alta

Ingredientes

Para los bizcochos

  • 6 huevos
  • 400 gr azúcar
  • 400 ml nata
  • 300 gr mantequilla
  • 700 gr harina repostería
  • 2 sobres levadura química (tipo royal)
  • pizca de sal
  • Un bote de unos 100 gr de vituras de colores (opcional)

Para la crema: Buttercream de merengue suizo

  • 450 gr claras
  • 750 gr azúcar
  • 1.050 gr mantequilla
  • Saborizante opcional

Para decorar

  • 500 gr Fondant blanco
  • Colorante dorado
  • Colorantes diferentes olores en gel
  • Flores de caramelo, perlitas…

 

Receta

Antes de empezar queremos daros unas pautas para que organicéis el tiempo ya que es imposible hacerla en el mismo día, podéis hacerlo si, pero no merece la pena hacerla con prisas y con agobios. Nuestro consejo es empezar dos días antes, si la tarta la queremos para el domingo empezaremos el viernes. Es así como vamos a organizar este post, en 3 días.

Por otro lado, imprescindible tener una batidora de varillas para no morir en el intento, mejor si es automática para no desesperar. Empecemos.

Día 1:

Empezamos con la parte creativa trabajando el fondant. Nosotras hemos comprado un paquete de 500 gr de fondant blanco y otro pequeñito de negro para los ojos (teñir de negro es engorroso) Sobrará, pero más vale a eso a que falte.

Bien pues empezamos con las orejas, estiramos una porción de masa a un grosor de 4mm más o menos ( le vamos a pinchar una brocheta así que debe tener ese grosor al menos) Ahora necesitamos dos corazones, si tenemos cortapastas genial, sino usamos un papel para hacer una plantilla y cortamos el fondat con un cuchillo. El tamaño del corazón de 7 cm más o menos. Ahora ponemos el corazón con la punta hacia arriba, y abajo, en el centro, pinchamos la brocheta humedecida con agua, con los dedos doblamos los lados hasta el centro para darle forma (en nuestras stories lo podéis ver paso a paso) Dejamos secar hasta mañana.

Para hacer el cuerno cogemos una porción de masa y la estiramos cómo haciendo un rulo. Según vayamos estirando iremos haciendo que un lado sea más fino que otro, imaginaos que hacéis un cono muy largo. Ahora cogemos una brocheta larga y la humedecemos. Liamos el rulo alrededor del palo como si fuera un pirulí. Si es demasiado largo desliamos, cortamos un trozo, le damos forma de nuevo y volvemos a liar al palo. Tal vez tengamos que hacer esto un para de veces hasta dar con el tamaño. Una vez listo pinchamos la brocheta en una caja y dejamos secar hasta mañana. Si lo necesitamos pinchamos un par de brochetas más para que quede más estable, ya las quitaremos  y dejamos solo la central.

Los Ojos. Para los ojos haremos dos churritos con el fondant negro. Un extremo del churrito debe ser más grueso que el otro, éste lo cortaremos en dos para hacer las pestañas. Intentamos que todos los extremos queden en punta. Le damos la forma curva que queramos y dejamos secar hasta mañana.

Flores. Si aún tenemos ganas de fondant, podemos hacer florecitas para decorar. Para esto si necesitamos un cortador pequeñito, sino será demasiado engorroso. Podemos teñir fondant con diferentes colores y ponerle perlas en el centro (poner un poco de agua para que se peguen). Sino también venden flores de azúcar ya hechas 😉

**Hasta aquí todo en orden. El fondant tiene que estar a temperatura ambiente para trabajarlo sinó será una piedra. Limpiar bien la superfecie donde vayáis a trabajar porque al ser blanco se verá cualquier pelusa o mota. Otra cosa, si tenemos colorante amarillo será buena opción teñir el que usemos para las orejas y cuerno, así el dorado quedará mejor. Nosotras no lo hicimos y nos arrepentimos. Otra opción es comprar 300 gr de fondant amarillo directamente para eso, y si queremos hacer florecitas usar blanco y teñir.

En cuanto a los colorante, usad colorantes en gel buenos, nada de esos que venden en el super que no valen para nada. Nosotras solemos usar los colorantes de la marca Wilton, pero cualquiera vale siempre y cuando los compréis en una tienda especializada en respostería creativa.

 

Día 2.

Hoy tenemos más trabajo. Vamos a hacer el bizcocho, la crema y pintar el fondant.

Empezamos con el bizcocho. En un bol ponemos el azúcar con la mantequilla a temperatura ambiente y batimos con las barillas hasta blanquear. Esto es que se convierte en una crema blanquecina, cremosa y que dobla su volumen inicial. Ahora ponemos los huevos uno a uno, sin parar de batir. Después añadimos la mitad de la nata, cuando esté integrada iremos añadiendo la mitad de la harina ( la harina la mezclamos con la levadura y la sal y la tamizamos) Ponemos el resto de la nata, mezclamos, y el resto de la harina. Por último añadimos las virutas de colores y mezclamos. Masa lista.

Vertemos en dos moldes de 20cm engrasados y horneamos a 160ºC durante 50 minutos aprox. Para comprobar que está hecho pinchamos con una brocheta. Si aún no está pero se esta tostando cubrimos con papel aluminio y seguimos horneando. Una vez listo dejar enfriar y envolver en film hasta mañana.

** Imprescindible que la mantequilla esté a temperatura ambiente. Las virutillas de colores que comprámos a penas se notaban. Eran de chocolate y nos dijeron que aunque se fundiera se vería el color, pues no. En otra ocasión usamos unas de azúcar y el resultado fue mucho mejor. Tenedlo en cuenta si las usáis.

Pasamos a preparar la Buttercream de merengue suizo. Necesitamos un bol y un cazo para hacer el baño maría, el bol tiene que apoyar encima sin que se encaje demasiado puesto que no puede tocar el agua nunca. Bien, pues ponemos las claras en el bol con el azúcar y ponemos el agua a calentar, puede hervir un poco pero que no toque la base del bol donde tenemos las claras. Según calentamos removemos con una varilla manual. Si tenemos termómetro sabremos que las claras están en su punto cuando llegue a 65ºC. Sino iremos tocando con los dedos hasta que no se note el grano de azúcar, hasta que se haya disuelto. En ese momento apartamos, pasamos a un bol amplio y empezamos a montar las claras con las varillas automáticas. Tardará bastante porque están calientes.

Una vez montadas las claras a punto de nieve toda el turno de la mantequilla. Importantísimo que esté a temperatura ambiente, esto es que puedas hundir el dedo en ella, así que según la temperatura que tengamos en casa igual tiene que estar unas horas fuera de la nevera. La mantequilla la vamos a añadir taquito a taquito. No tengáis prisa, esperad que vayan desapareciendo para añadir más. Después de añadir toda la mantequilla tendremos una crema sedosa y brillante lista para añadir algún sabor.

En el caso de esta tarta tan solo aconsejamos añadir saborizantes de color trasparente para que la crema quede lo más blanquita posible, o dejarla tal cual. Sabe a mantequilla, a nosotras nos gusta así. Dejamos la crema fuera de la nevera toda la noche, no le pasa nada si la vamos a usar al día siguiente, sino estará como una piedra y no podremos trabajar con ella.

 

**La Buttercream de merengue suizo es super firme, podemos hacer cualquier filigrana con la manga pastelera y no se va a caer. Es ideal por lo tanto para decorar y para rellenos de tartas altas porque no se desparrama. Así que nos parece perfecta para no llevarnos sorpresas.

Aquí hay que tener en cuenta dos cosas. Primero la cantidad, son muchas claras a la vez y están calientes, si las batimos de golpe tardarán mucho más. Aconsejamos hacerlo en dos tandas, una vez montadas las volveremos a juntar para empezar a añadir la mantequilla.

Otra cosa a tener en cuenta es que mejor usar claras frescas que pasteurizadas…Nosotras compramos pasteurizadas para no tener un exceso de yemas en la nevera, aún nos estamos arrepintiendo… tardan mucho más en montar!! Mejor frescas, ya usaremos las yemas para hacer flanes y cremas pasteleras y no desesperar montando el merengue. Nosotras acabamos desquiciadas por hacerlo todo de golpe y con pasteurizadas, doble error  🙁

A la hora de añadir la mantequilla nos pueden pasar dos cosas: que la mantequilla esté demasiado blanda, casi líquida, poco probable a no ser que haga un calor insoportable. En ese caso veremos que el merengue se baja un poco, pues nada, metemos en la nevera unos minutos para que coja cuerpo y seguimos batiendo. O que la mantequilla esté más fría que las claras y haga que se formen grumos, con aspecto a cortado. Justo lo que nos pasó a nosotras, no pasa nada, es normal y suele pasar en la mayoría de los casos. Hemos leído varios trucos para solucionarlo, se supone que seguir batiendo es una opción, pero nosotras estábamos hasta el moño de batir así que pasamos al plan «C», el de las impacientes. Cogemos un bol, añadimos un par de cucharadas y derretimos en el micro, ahora lo añadimos a la crema mientras batimos, así subimos la temperatura de crema y en un momento ser verá cremosa otra vez. Repetidlo otra vez si es necesario. Funciona, os lo aseguramos.

Añadir sabor. Otro error garrafal…En varios sitios se aconsejaba añadir esencia de vainilla o vainilla en pasta, entre otras opciones claro. Vale, muy rico, pero la crema nos quedó amarilla!! Una tarta unicornio tiene que ser blanca no amarilla! Así que aunque usamos esa para el relleno y la capa tapa migas tuvimos que hacer mas cantidad para cubrirla…menudas ganas de batir otra vez 🙁

Tan solo nos queda pintar el fondant en dorado. A nosotras nos dejaron un colorante en polvo y un alcohol comestible donde se disuelve convirtiéndose en pintura. Nos sabemos qué pasó, pero el polvo dorado se quedaba grumoso y no se disolvía, imposible pintar así. Por lo tanto pasamos a hacerlo de otra manera. Pincelamos el cuerno y el centro de las orejas con el alcohol y espolvoreamos el oro por encima. Un engorro, brillo dorado hasta en las cejas, pero conseguimos que quedara dorado. Eso sí, de haberlo sabido hubiéramos usado fondant amarillo como base para que quedar más dorado. Así que cuando compréis la pintura dorada aseguraros bien de saber cómo usarla para no llevaros sorpresas.

Bueno ya está bien por hoy. Mañana montamos la tarta.

Día 3.

Hoy toca la parte bonita, vamos con el montaje.

Empezamos con los bizcochos. Cogemos cada uno de ellos y le cortamos el copete para que queden lo mas rectos posibles. Los comemos el exceso 😉 Ahora cortamos cada bizcocho en dos por lo que tendremos 4 capas. En la base donde vayamos a presentar la tarta ponemos la primera capa, añadimos 2 o 3 cucharadas colmadas de crema y repartimos por la superficie, que quede casi un dedo de grosor de crema. Ponemos la otra capa de bizcocho y hacemos igual, así hasta poner las 4. Acabamos poniendo crema por toda la superficie y alrededor rellenando todos los huecos y haciendo que quede lo mas lisita y uniforme posible, pero poca cantidad, no es la capa exterior, es una capa de crema base para darle forma a la tarta. Esta capa se llama tapa migas. Metemos en la nevera un rato para que coja cuerpo y se compacte un poco, así podremos trabajar mejor después.

Ahora sí que nos ponemos con la capa exterior. Añadimos 4 o 5 cucharadas arriba y unos cuantos pegotes alrededor. Extendemos la crema lo mejor que sepamos con una espátula larga y estrecha, ha de quedar una capa gordita y lo más lisita posible. A nosotras esto se nos da regular la verdad 😉 Una vez lista pasamos a la decoración.

Empezaremos eligiendo el lado bueno, lo ponemos delante. ( si hay un lado que nos ha quedado más feo lo ponemos detrás porque con la decoración lo taparemos) Primero clavaremos el cuerno, lo haremos lo más centrado posible pero más hacia adelante y un poco inclinado. (En las fotos lo veréis mejor) Ahora las orejas justo a los lados sin que estén pegadas del todo al cuerno. Por último los ojos a unos 2 o 3 dedos de la parte de arriba.

Cogemos la crema que nos queda y la separamos en varios boles, teñimos las cremas de los colores que queramos. Ahora con una manga pastelera con boquilla grande vamos decorando como nos apetezca. Empezamos repartiendo un color, luego otro, y así vamos rellenando los huecos hasta acabar. Intentaremos poner la crema con rosetones de diferentes tamaños para que quede más chulo. Y ya veis, lo ideal es que la crema cubra un poco el frontal, a modo flequillo y luego vaya hacia atrás y abajo.

Ponemos florecitas, bolitas, espolvoreamos con dorado…eso ya como queráis. Si se va a consumir en pocas horas no la meteremos en la nevera para que el buttercream esté cremoso.

 

Y ya la tenemos lista!! Es mucho trabajo vale, pero os quedará preciosa y estará buenísima eso seguro. Si no os apetece arriesgar demasiado probando recetas nuevas y preferís hacer vuestro bizcocho de siempre perfecto. Si tenéis vuestra crema de cobertura ideal perfecto también! Esto es lo que hemos hecho nosotras pero por supuesto podéis hacer las variaciones que os apetezca y así conseguir vuestra tarta de unicornio perfecta.

Esperamos que os sirva de ayuda. Os animáis a hacerla?

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